La psicología de cómo afrontamos el estrés: ¿evitas los problemas o los enfrentas?
Por qué cambiamos ante el estrés
Ante una misma situación, las personas reaccionan de formas completamente distintas. Cuando alguien recibe una crítica inesperada en el trabajo, una persona busca inmediatamente una solución, otra llama a un amigo y una tercera intenta olvidarlo bebiendo después de la jornada laboral. Esta diferencia no es una cuestión de fuerza de voluntad o de personalidad; es una diferencia en el estilo de afrontamiento (Coping Style).
Los psicólogos Richard Lazarus y Susan Folkman sistematizaron la relación entre el estrés y el afrontamiento en su libro Stress, Appraisal, and Coping, publicado en 1984. Cuarenta años después, este estudio sigue siendo una teoría fundamental de la psicología del estrés.
El estrés no proviene de la situación, sino de la evaluación
La visión más revolucionaria de Lazarus es esta: el estrés no proviene del evento en sí, sino de cómo evaluamos ese evento.
Él explica el proceso de estrés a través de dos etapas de evaluación:
1.ª Evaluación (Primary Appraisal)
“¿Es esta situación una amenaza, un desafío o es irrelevante para mí?”
- Amenaza: “Si arruino esta presentación, mi carrera podría terminar”.
- Desafío: “Esta presentación es difícil, pero es una oportunidad para crecer”.
- Irrelevante: “Esto no tiene nada que ver conmigo”.
2.ª Evaluación (Secondary Appraisal)
“¿Hay algo que pueda hacer en esta situación?”
- “Puedo cambiar esta situación” → Afrontamiento centrado en el problema.
- “No puedo cambiar esta situación” → Afrontamiento centrado en la emoción.
La combinación de la primera y la segunda evaluación determina qué estilo de afrontamiento elegiremos.
5 tipos de afrontamiento del estrés
1. Afrontamiento centrado en el problema (Problem-Focused Coping)
“Voy a cambiar la situación directamente”.
Es un enfoque que busca resolver la causa misma del estrés. Implica recopilar información, hacer planes y tomar medidas.
¿Cuándo es efectivo?
- Cuando la situación realmente puede cambiarse.
- Cuando existe una solución clara.
- Ante estresores que se pueden resolver con acciones, como exámenes, proyectos o conflictos laborales.
¿Cuándo es contraproducente?
- Cuando se repite “tengo que hacer algo” en situaciones incontrolables.
- Cuando la acción se antepone a la preparación adecuada.
Resultados de la investigación: El afrontamiento centrado en el problema muestra la correlación más alta con el bienestar psicológico en situaciones controlables. Sin embargo, en situaciones incontrolables, aumenta la sensación de frustración.
2. Afrontamiento centrado en la emoción (Emotion-Focused Coping)
“Voy a regular mis emociones”.
Es un enfoque que gestiona la reacción emocional propia en lugar de la situación en sí.
Formas saludables:
- Reconocer y aceptar las emociones.
- Ejercicio, meditación, escritura de un diario.
- Reevaluación (ver la situación desde otra perspectiva).
Formas menos saludables:
- Adormecer las emociones con alcohol, comida o compras compulsivas.
- Reprimir las emociones incondicionalmente.
El afrontamiento centrado en la emoción no es bueno o malo por sí mismo. La forma en que regulas tus emociones determina tu salud.
¿Cuándo es efectivo?
- En situaciones incontrolables (duelo, desastres naturales, diagnóstico de una enfermedad).
- Para mantener el equilibrio psicológico cuando no se puede actuar de inmediato.
3. Afrontamiento mediante la creación de significado (Meaning-Making Coping)
“Voy a encontrar un sentido en esta experiencia”.
Es un concepto propuesto por Crystal Park, que describe el proceso de encontrar un significado más profundo y crecimiento a través de eventos difíciles o traumáticos.
Ejemplos:
- Después de una enfermedad grave: “Aprendí lo que es realmente importante”.
- Cuando una experiencia de fracaso se convierte en “un punto de inflexión para encontrar un mejor camino”.
- Reestablecer el sentido de la vida a través de actividades de ayuda a otros tras una pérdida trágica.
Resultados de la investigación: La creación de significado está fuertemente vinculada al crecimiento postraumático (Post-Traumatic Growth). La capacidad de integrar situaciones difíciles como experiencias significativas, en lugar de clasificarlas simplemente como “cosas malas”, es un factor clave para la salud psicológica a largo plazo.
4. Afrontamiento mediante apoyo social (Social Support Coping)
“Voy a conectar con los demás”.
En lugar de intentar sobrellevarlo solo, se solicita apoyo emocional, ayuda práctica o simplemente presencia a otros.
Dos formas:
- Apoyo emocional: Buscar a alguien que escuche y empatice con las emociones.
- Apoyo instrumental: Solicitar ayuda práctica (información, recursos, participación en la resolución de problemas).
Resultados de la investigación: El apoyo social actúa como un amortiguador (buffer) del estrés. Las personas con redes sociales sólidas tienen resultados de salud significativamente mejores ante las mismas situaciones estresantes. Sin embargo, se requiere la capacidad de pedir apoyo; si esta falta, el sentimiento de aislamiento puede intensificarse.
5. Afrontamiento por evitación (Avoidance Coping)
“No voy a pensar en esta situación”.
La evitación es una estrategia que consiste en eludir pensamientos, sentimientos o la situación misma relacionada con el estresor.
Efecto a corto plazo: Reducción inmediata de la ansiedad; si no piensas en ello, no duele tanto en el momento.
Coste a largo plazo:
- El problema persiste o empeora al no resolverse.
- A medida que la evitación se vuelve un hábito, el repertorio de afrontamiento se estrecha.
- Las emociones postergadas regresan con una explosión mayor.
- Es uno de los factores de mantenimiento más potentes de la ansiedad y la depresión.
¿Es la evitación algo malo? No necesariamente. Evitar temporalmente en situaciones muy críticas puede ser una estrategia para acumular energía. El problema surge cuando la evitación se convierte en la única forma de afrontamiento.
Condiciones para una estrategia de afrontamiento saludable
Qué estilo de afrontamiento es “mejor” depende de la situación. Lazarus llamó a esto bondad de ajuste (goodness of fit).
| Situación | Estrategia de afrontamiento recomendada |
|---|---|
| Día antes de un examen | Centrado en el problema (último repaso) |
| Inmediatamente tras un duelo | Apoyo social + Centrado en la emoción |
| Enfermedad incontrolable | Creación de significado + Centrado en la emoción |
| Conflicto laboral | Centrado en el problema + Apoyo social |
| Burnout crónico | Salir de la evitación + Centrado en el problema + Centrado en la emoción |
Lo más importante: Un afrontamiento saludable es la capacidad de cambiar flexiblemente entre diversas estrategias. Si dependes de un solo método, te quedarás bloqueado en situaciones donde ese método no sea efectivo.
¿Se puede cambiar el estilo de afrontamiento?
Sí. El estilo de afrontamiento es un hábito y una habilidad.
Aunque los patrones formados en la infancia son poderosos, se pueden aprender nuevos patrones mediante la práctica repetida. La terapia cognitivo-conductual (TCC), los programas de reducción de estrés basados en mindfulness (MBSR) y la terapia de aceptación y compromiso (ACT) tienen como objetivo reducir la evitación y fortalecer el afrontamiento centrado en el problema o basado en la aceptación.
El primer paso es reconocer tu patrón actual. ¿Cómo reaccionas habitualmente ante el estrés?
Herramienta gratuita relacionada
¿Quieres comprobarlo tú mismo? La herramienta gratuita solo toma unos minutos.
Oiyo
Editorial DeskThe OIYO editorial desk researches money, law, lifestyle, and self-understanding topics against primary sources and public statistics. Every piece carries source notes and is reviewed on a regular cycle for accuracy and usefulness.